Práctica 9: ChatGPT y las IA.
TEXTO 1 (SOLO IA):
El dragón exhaló su primera bocanada y el aliento despeinó el cabello dorado de la joven guerrera. Con valentía, la guerrera desenvainó su espada, reflejando la luz del sol en su hoja afilada. Los ojos del dragón brillaron con un fulgor peligroso mientras observaba a su oponente con una mezcla de curiosidad y desafío. La joven, llamada Aria, se preparó para el enfrentamiento, consciente de que esta batalla definiría su destino y el de su pueblo.
El rugido atronador del dragón resonó en el valle, sacudiendo los árboles y estremeciendo el suelo bajo los pies de Aria. Sin embargo, ella se mantuvo firme, con determinación en su mirada y coraje en su corazón. Avanzó con paso decidido hacia la bestia, lista para luchar por lo que amaba y proteger a quienes le importaban.
El choque entre la espada de Aria y las garras del dragón llenó el aire con chispas y estruendos. Cada golpe era un desafío, cada movimiento una danza mortal entre vida y muerte. Aria se movía con agilidad, esquivando los embates del dragón mientras buscaba una oportunidad para contraatacar.
Con cada golpe, el dragón parecía más furioso, sus ojos brillaban con una intensidad creciente. Pero Aria no flaqueó, su determinación era inquebrantable. Finalmente, con un último esfuerzo, clavó su espada en el corazón del dragón, poniendo fin a la batalla. El monstruo cayó al suelo con un estruendo sordo, su aliento de fuego se extinguió y el valle quedó en silencio una vez más.
Aria se quedó de pie, respirando agitadamente, su espada aún en mano. Miró al dragón caído con una mezcla de triunfo y tristeza. Sabía que esta victoria había tenido un costo, pero también significaba esperanza para su pueblo. Con paso cansado pero orgulloso, la joven guerrera regresó a su hogar, lista para enfrentar los desafíos que el mañana traería.
TEXTO 2 (MEJORADO POR LA HUMANA):
El dragón exhaló su primera bocanada y el aliento despeinó el cabello dorado de la joven guerrera. Con valentía, la guerrera desenvainó su espada, reflejando la luz del sol en su hoja afilada. Su gesto transmitía ira y venganza, pero su corazón sabía que no quería hacerlo. Los ojos del dragón brillaron con un fulgor aparentemente peligroso mientras observaba a su oponente con una mezcla de curiosidad y desafío. La joven, llamada Aria, se preparó para el enfrentamiento, consciente de que esta batalla definiría su destino y el de su pueblo.
El rugido atronador del dragón resonó en el valle, sacudiendo los árboles y estremeciendo el suelo bajo los pies de Aria. Sin embargo, ella se mantuvo firme, con determinación en su mirada y coraje en su corazón. Avanzó con paso decidido hacia la bestia, lista para luchar por lo que amaba y proteger a quienes le importaban cuando, de repente se oyeron dolçainas i tabalets.
¿Será su ejército de dragones? - Pensó Aria
¿Será su séquito real? - Pensó el dragón
Era un correfoc.
El choque entre la espada de Aria y las garras del dragón llenó el aire con chispas y estruendos, pero cada chispa se iba entremezclando con las de los zancudos, las carretillas y los adolescentes disfrazados de demonios. Cada golpe era un desafío, cada movimiento una danza mortal entre vida y muerte. La música seguía sonando, la silueta de Aria se iba perdiendo entre el humo... Nada de aquello tenía sentido.
Cuando parecía que la batalla más épica del año caería para siempre en el olvido, algo ocurrió. El sudor corría por la frente de Aria y, tras él, la melena de pelo dorado de la princesa se escurrió hasta caer al suelo. La música se detuvo de repente.
- No eres rubia ! -Exclamó el dragón- Usas peluca ! Acaso eres judía ultra ortodoxa?
- No soy judía, soy mulata. No está bien visto que una princesa de cuento de dragones sea mulata, por eso usamos peluca. Pero no pienso usarla más, voy a acompañar el correfoc hasta el final de la plaza y voy a saltar el fuego como la que más.
- ¿Sabes qué? -Respondió el dragón- Ni tú eres tan blanca, ni yo ta malvado. Pelearme no me gusta tanto. Me encanta ir al colegio, tener amigos y hacer kahoots. Mi proyecto de futuro es hacer un Erasmus.
- ¿A qué país te gustaría ir de Erasmus?
- A Kazahstan.
- ¿En serio? A mi también ! ¿Por qué no vamos juntos?
El dragón no-malvado dudó unos instantes, pero pronto entendió que estaba delante de una de sus mejores compañeras de vida y accedió a hacer viaje. De ese modo, compartieron muchos años de experiencias, salidas, chismes y demás quehaceres de la edad. Sobra decir que nadie mató a nadie.
THE END.
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